Virgilio Dastoli: “Es urgente una reforma federal de Europa para dar respuesta a las demandas sociales”

Entrevistamos a Pier Virgilio Dastoli en la sede de Calabria, 66, un espacio vecinal autogestionado por las entidades del barrio barcelonés de Sant Antoni. Es ahí donde nos han citado los amigos de Radio Rebelde Republicana, quienes nos han permitido compartir este encuentro. Lo agradecemos profundamente. No siempre se tiene el lujo de entrevistar a Pier Virgilio Dastoli, presidente del Consejo Italiano del Movimiento Europeo, miembro del Grupo Spinelli y autor de numerosos artículos y ensayos sobre Europa.

Dastoli fue asistente de uno de los padres de la Union Europea, Altiero Spinelli en la Cámara de Diputados  italiana y en el Parlamento Europeo

¿Es posible pensar en una Europa federal con todo lo que está sucediendo, con el auge de la extrema derecha y del nacionalismo, o con noticias como el Bréxit?

Todo esto lo que nos demuestra es que una Europa federal es necesaria y urgente, porque la Unión Europea, como funciona hoy, no está en condiciones de dar respuesta a algunas de las demandas fundamentales de nuestra sociedad, temas que están directamente relacionados con los derechos, con la lucha contra la desigualdad, el desarrollo sostenible y, también, con la democracia.

La democracia se está evaporando en muchos países europeos. Está quedando claramente de lado, pensemos por ejemplo en el primer ministro húngaro, Viktor Orban, que dice que el mejor sistema político es la democracia iliberal, lo que no tiene demasiado sentido, porque la democracia, o es liberal o no es.

Hoy existen en Europa al menos seis países que viven un fuerte riesgo de posibilitar la vulneración de derechos fundamentales de los ciudadanos, y que son Polonia, Hungría, la República Checa, Austria y, en parte, Eslovaquia. La única forma de combatir esta deriva antidemocrática es construir un sistema federal. La federación es el único sistema que puede garantizar no sólo la democracia, si no el bien común de los ciudadanos, que no siempre pueden garantizarse en niveles más bajos de gobierno. Un bien común que, cuando entra en crisis, hace que los ciudadanos tiendan a dar su apoyo a los partidos contrarios a la democracia, porque entienden que los partidos democráticos son incapaces de garantizar sus derechos. De ahí que el sistema federal sea el único que hoy sea capaz de dar una respuesta a esta crisis de Europa.

Es de alguna manera la situación que estamos viviendo ahora en Cataluña, donde una partido nacionalista de carácter europeísta, pasa a ser independentista y en el momento en que Europa no acepta sus postulados comienza a manifestarse de forma manifiesta en contra de Europa. Y vemos incluso como gente, como es el caso de los agricultores, que dependen en gran parte de las ayudas europeas, se vuelve antieuropeistas.

Si. Muchos ciudadanos se vuelven hacia esos partidos porque el sistema democrático nacional no les da respuesta. La inseguridad y las desigualdades han aumentado. Por eso en Italia votan a la Lega de Salvini o al Movimiento Cinco Estrellas; en Austria han dado el poder a un canciller que ha hecho un pacto de gobierno con la extrema derecha, en la próximas elecciones en Hungría posiblemente vencerá de nuevo Orban, en Polonia hay un presidente de la república que es un extremista antidemocrático, en Eslovaquia gobierna un primer ministro adscrito al partido socialista, al que los socialistas europeos no han expulsado todavía a pesar de que mantiene posiciones similares a las de la Lega de Salvini. Afortunadamente en Francia no ha ganado Le Pen, que representa a una minoría de franceses

La única solución es derribar muros y construir puentes. Debemos lanzar una respuesta desde la iniciativa popular destinada a dar la oportunidad a los ciudadanos de levantar una Europa diferente. Desde mi punto de vista hay tres cosas fundamentales a hacer. La primera que nuestros estados vivan bajo el principio del Estado de Derecho, lo que significa igualdad, legalidad, independencia de la magistratura y garantía de los derechos. Estas cuatro cosas se violan en muchos países. Es por eso que estamos lanzando una iniciativa entre los ciudadanos europeos para construir una base jurídica que defienda el Estado de Derecho en Europa. Queremos que surja de una auténtica movilización popular.

El segundo punto sería el del desarrollo sostenible. Existe un proyecto que se llama Europa 2030, que quiere avanzar hacia una Europa que tenga una política económica sostenible desde el punto de vista social, natural y cultural. Y este segundo elemento solo puede garantizarse desde Europa.

El tercer elemento es el de las desigualdades. Europa es un continente con un alto nivel de personas amenazadas por la pobreza. Tenemos 120 millones de personas en riesgo de caer en la pobreza. Por eso debemos luchar por una renta mínima que permita que estos ciudadanos en riesgo puedan tener una vida digna.

Para conseguir esto es necesaria una movilización popular. En los últimos meses han nacido en Europa varios movimientos y muchas iniciativas que avanzan en esta dirección. Y esto es una señal de esperanza, porque significa que los ciudadanos se han dado cuenta que la única manera de cambiar las cosas es movilizarse por ellas.

De alguna manera vemos que una de las consecuencias de la crisis es que Europa se ha traicionado a si misma y a sus valores. Pienso en la forma en que se trató el tema de la deuda de Grecia o en la gestión de la crisis de los refugiados.

Los ciudadanos no conocen los instrumentos que tienen a su disposición. Muchos ciudadanos no saben que existe una Carta Europa de Derechos Fundamentales que les protege jurídicamente. Debemos aprovechar mucho más los instrumentos que tenemos a nuestra disposición. Existe, en el campo ambiental, la Convención de Aarhus, que impone a los gobiernos la obligación de consultar a los ciudadanos cuando toman decisiones que tienen consecuencias ambientales. La Comisión Europea ha sido condenada por la Corte de Justicia de Luxemburgo por violar esta convención y han sido las organizaciones ambientalistas quienes han denunciado el incumplimiento de estas obligaciones ante la Corte de Luxemburgo.

Hemos de explicar a los ciudadanos que disponen de armas legales que deben utilizar. Hay una bella palabra inglesa que es “empowerment”, que no significa hacerse con el poder,  es mucho más. Hemos de dar a los ciudadanos el conocimiento y la consciencia de que debemos apropiarnos y utilizar los poderes que nos da nuestra democracia para garantizar nuestros derechos.

De alguna manera, se trata de que Europa deje de ser de los Estados y sea de los ciudadanos.

Efectivamente.

¿Es contradictorio el independentismo con el sueño europeo? ¿Es compatible Europa con la idea de la independencia?

No. Porque Europa, la Europa federal, basada sobre el principio de la soberanía absoluta, no de las nacionalidades, se encontrará siempre con el conflicto entre nacionalismos Una nacionalidad absoluta es contraria al principio de unos contra otros. Por eso una Europa federal está en contra de cualquier tipo de nacionalismo, sea a nivel de estado o de comunidad autónoma.

Yo habría esperado, y creo que aún estamos a tiempo de hacerlo, que se lanzara una campaña en España, y también en otros países, que tenga como lema “una España Federal en una Europa federal”. Esta es la solución.

En Italia también hemos tenido algún problema de este género, por ejemplo en el Alto Adigio, a la hora de decidir el nivel de autonomía, que es muy elevada. Y este elevado nivel de autonomía es la mejor fórmula, porqué se basa en un respeto, digámoslo así, de los principios democráticos.

Europa debe despertar. No puede asistir en silencio. Estoy convencido de que la Comisión Europea no puede esperar, debe crear una comisión de investigación, porqué tiene el poder de hacerlo, para saber que ha ocurrido en España y esta comisión debería hablar con los responsables de la hacienda española y ver como se han comportado. Seguramente el resultado sería que la única solución es la de reforzar la dimensión federal de España.

Algunos diputados, unos cuarenta, han pedido una comisión de investigación. Estoy convencido de que el Parlamento Europeo, que representa a los ciudadanos, podría haber creado esta comisión para examinar lo ocurrido en España y en Cataluña en estos meses y discernir la responsabilidad de todos, porque esto no es sólo responsabilidad del gobierno español o de las fuerzas políticas catalanas. Sería un ejercicio democrático de transparencia, que al final debería generar una serie de propuestas. Y la única propuesta aceptable sería una España con un sistema federal, dentro de una Europa federal. Son dos cosas que van unidas la una a la otra.

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