Catalunya: realidad polarizada

Mucho se ha escrito sobre el resultado de las elecciones catalanas del pasado 21-D. Las urnas nos devolvieron una realidad empecinada y polarizada, en la que las formaciones independentistas no consiguen ampliar su mayoría, han perdido dos diputados. El calificado bloque constitucionalista ha escalado de 52 a 57. Es interesante saber que desde el año 1999 el voto nacionalista catalán, ahora independentista, no se ha movido prácticamente. Durante el ‘procés’, y desde el 2012 han perdido cuatro diputados, por lo que se puede concluir que es una opción que no logra avanzar.

El PP es el que más ha perdido diputados y debe abrir un debate muy profundo (Albiol debería dimitir inminentemente, y lo piensan probablemente hasta sus propios militantes y simpatizantes). El millón largo de papeletas que fueron a parar a Ciudadanos resultaron totalmente infructíferas, y no le van a permitir alcanzar la presidencia de la Generalitat.

La mayoría independentista no puede repetir el mismo error de gobernar en contra de los intereses de la mitad de los catalanes y situar las instituciones fuera de la legalidad constitucional y estatuaria (no son mayoritarios en número de votos y ninguno de sus tres partidos ha sido capaz de ganar las elecciones a Ciudadanos). Con una Catalunya tan dividida y polarizada, nadie debería volver a gobernar contra la otra mitad. Ante este panorama, preveo dos posibles escenarios ante esta polarización:

Las formaciones independentistas trataran de llegar a un acuerdo con los Comuns (Podem Catalunya) para alcanzar un referéndum pactado. Opción muy poco probable, el número uno de los Comuns, Xavier Domènech, ya manifestó que no van a apoyar a un gobierno independentista. Otra cuestión importante es que no cederán a un pacto por el referéndum, porque podría interpretarse como una cesión a los independentistas, lo cual conduciría a la pérdida de votos para Podemos en el resto del Estado e incluso a su desaparición como partido. Además, existe el riesgo de un posible ‘Brexit’ a la catalana, y salir en consecuencia de la Unión Europea, en caso de que salga el Sí. Eso naturalmente en la remotísima posibilidad que el gobierno de Rajoy ceda a un referéndum pactado.

Las formaciones independentistas, conjuntamente con el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) y los Comuns tratarán de llegar a un acuerdo para conseguir más autogobierno y financiación, apostando por un nuevo encaje federal de Catalunya en el Estado Español. Este es el escenario más probable, ya que permitiría que Catalunya recupere su estabilidad política y económica tan necesaria hoy por hoy. Cada vez que se intente gobernar fuera de la legalidad constitucional y estatuaria, se aplicará el artículo 155, y el Govern no puede estar en un bucle interminable.


Zouhair Hairan

@ZeoZeh

Periodista y secretario de la Organización Euro-Árabe
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